¿Es verdad que estoy perdiendo el tiempo?

El tiempo es algo tan relativo que no me atrevería a decir que existe, al menos para mí. Muchas veces creemos que perdimos tiempo andando con alguien que “no valía la pena”, perdiendo tiempo en un trabajo que no me gustaba o no me hacía feliz. Perdiendo tiempo escuchando quejas… Siento que no es así, siento que estamos viviendo en un momento donde ese tiempo perdido nos sirve como EXPERIENCIA.

Es verdad que muchas veces hemos estado en trabajos que no nos gustan, pero algo hemos aprendido y ese conocimiento sin duda nos servirá para la próxima experiencia laboral. Eso pasa también en las relaciones, porque sin duda, hemos tenido esos “maestros del amor” y gracias a lo que vivimos (si es que no nos gustó), si lo hacemos conscientes, tratamos de seleccionar mejor la próxima experiencia o persona, o incluso, vivir en soledad para conocernos y darnos cuenta que mientras el tiempo pasa, estar soltero no es tan malo como los demás decían ¡Estás perdiendo el tiempo, deberías tener a alguien!

Por ahí, un maestro muy amado decía que las relaciones no son para ser felices, sino para conocernos. No entendía mucho esa frase, hasta que comencé a cuestionarme el “tiempo perdido” que había tenido en ciertos trabajos y con ciertas personas. Me di cuenta que había soportado situaciones por miedo a la soledad, porque mis amigas se estaban comprometiendo, me sentía presionada socialmente, o porque quería ponerle atributos a alguien que no los tenía y que yo quería que los tuviera… no fue tiempo perdido en absoluto, aprendí a conocerme mejor.

Antes pensaba que el tiempo cambiaría las personas, a la sociedad, a mi relación, que mis padres cambiarían cuando me hiciera mayor, pero el tiempo no cambia a nadie ni a nada, bueno, no puedo negar que la gravedad ha hecho lo suyo en mi cuerpo, pero aun así, ha habido veces que el tiempo ha colapsado, se ha parado y eso me ha sucedido cuando he sacado lo mejor de cada “situación perdida”, el tiempo no cambió a la gente, fue la gente que cambió porque hizo uso del tiempo para estar más en el presente.

Si pasaste unos días o unos años “perdidos” con alguien en una relación sentimental, hoy puedes darte cuenta que aprendiste algo, que tienes más experiencia para elegir, de acuerdo a lo que te dicte tu corazón. En el trabajo y en todas las relaciones que tengas has aprendido algo, porque incluso hasta con tu mascota, has aprendido a comunicarte porque le has permitido ser y has comprendido su lenguaje.

Nunca perdemos tiempo en algo, experimentamos y si queremos seguir esa experiencia o pasar a otra mejor, la vida nos pondrá los trabajos, las relaciones, las mascotas y las situaciones perfectas para evolucionar o para volver a pasar la misma historia con otra persona. Eso que sucedió antes, no pudo haber sido de otra manera, teníamos una consciencia que nos daba para eso, pero hoy podemos hacer uso del tiempo para mirarnos y ser conscientes de que somos merecedores de tener lo mejor pero sobre todo, a dar lo mejor.

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Experimentando la “Ley de atracción”

He escuchado tanto hablar sobre la ley de atracción, que un día decidí que deseaba experimentarla. Quería pedir, pero no sé si te ha pasado o sólo me pasó a mí que cada que pedía me sentía más en la necesidad que en la abundancia.

¿Por qué pedimos?

Pedimos cosas, relaciones, situaciones y hasta personas “ideales” porque creemos que no lo viviremos jamás o no lo merecemos. Queremos amor, una pareja, mucho dinero, trabajar poco y ganar más, que el jefe cambie, que mi pareja deje de hacerme “daño”, que mis amigas consigan un mejor novio, que mi mamá no me moleste, encontrar el trabajo ideal, que mi vecina no me critique, que mi cuerpo sane de alguna enfermedad, tener sexo apasionado… uff; si sigo con la lista no acabo hoy. Ya me imagino al “Allá Arriba” escuchando cada petición de cada uno de los habitantes de este mundo, y si no al Creador, a la fuerza del universo o en quien cada uno crea.

A mi parecer, no estamos nunca satisfechos con lo que tenemos, si lo vemos desde el mundo dual (por poner ejemplos: bueno-malo, tonto-listo, guapo-feo, noche día, yin-yan), encontramos un chico o una chica y le ponemos pero, un trabajo y le ponemos pero, en fin, acabamos por dejar de experimentar crecimiento, experimentar conocernos a nosotros mismos.

¿Sabes? Cuando comencé a conocerme, siempre deseaba cambiar mi vida, ignorando todas las posibilidades que tenía para SER, despertaba deseando y me acostaba pidiendo. No quiero contarte como me sentía mientras estaba despierto, simplemente sentía que no tenía nada, me sentía escaso y siempre necesitando todo.

Un día harto de la situación, me caché como estaba pidiendo, desde donde lo estaba pidiendo, mi mente se quedó calmada y comencé a observarme. Me cuestioné si realmente estaba dispuesto a pagar el precio por tener una casa bonita, mucho dinero y una novia perfecta. Mi mente quedó sin ideas.

Esa misma noche decidí no tomarme la vida tan enserio, al final iba a morir. Comencé a jugar a “Como sí”, si, un juego muy divertido, si no lo conoces te lo comparto. Las reglas son muy básicas. En la primera actúas, piensas y sientes tu deseo como si ya lo tuvieras. Fuera lo que fuera. Como ya había escuchado antes la famosa palabra GRACIAS,la integré como segunda regla. el juego me emocionaba.

Al día siguiente abrí los ojos y dije “gracias por mi cama, gracias a mi soltería puedo conocer más chicas, gracias por un día más o quizá un día menos de mi vida, ya lo estoy aprovechando”. Comencé a agradecer cada día a levantarme más temprano a ejercitar mi cuerpo como si no lo necesitara. Mientras desayunaba, me duchaba y me alistaba, pensaba en cada mujer que había estado en mi vida, me las imaginaba conmigo y a cada una de ellas le daba las gracias “como si” no necesitara su compañía, trabajaba “como si” no necesitara el dinero, a veces no conducía mi coche “como si” no necesitara de el, a darme detalles “como si” no necesitara una mujer a mi lado que me los diera, hacía caminatas por la tarde, me iba a cenar solo y a veces hasta al cine. Siempre jugando “como si” y con las gracias en todo momento.

Todo cambió, porque cuando menos lo esperé, comencé a atraer chicas, y no desde la necesidad, como me sentía cada que aplicaba la ley de atracción. Sino que se acercaban solitas, conocí gente que estaba más en el deporte, gente buscando personas que tuvieran mis habilidades para ofertas de trabajo, así como viajes y hasta una oportunidad de cambiar mi coche por otro mejor. Quizá no sabía aplicar bien la ley de atracción, pero esto si que me funcionó.

La invitación está abierta a que te cuestiones y respondas desde la honestidad qué tanto estás dispuesto a pagar por el precio de lo que pides y si realmente quieres eso que tanto deseas.

Entre las cosas que amo hacer…

Acceso libre!!!
 
Los invito a la próxima charla este sábado 25 de marzo en punto de las 11 de la mañana, es de acceso libre y sólo para quienes estén interesados en lo que es el desarrollo personal, espiritual y el mental.
 
En esta charla abordaremos puntos básicos del inconsciente, del amor, de la paz, del Ser (desde la visión de Un curso de milagros), de las herramientas que tenemos en nuestro interior y sobretodo del poder que tenemos como individuos y al que no hemos accedido. La finalidad de Pafuera Telarañas es para quitarnos las creencias limitantes.
 
Sólo escríbeme a selene_alt@outlook.com o llama al 26317867 para apartar tu lugar, ya que es cupo limitado.

Si cierras una puerta, el Universo te abre 100 más

La vida es muy inteligente, por ponerle un calificativo, la vida lleva años siendo vida y para eso tiene ya mucha experiencia… lo único que nos muestra es lo que ES, no lo que creemos ver.

¿Qué llega a nuestra mente cuando “perdemos” un trabajo, cuando nuestra pareja decide que no quiere estar más con nosotros, cuando tenemos que mudarnos a otro país o incluso desprendernos de algo? Evidentemente nuestra mente despide un NO rotundo, la negación total de lo que está sucediendo, si somos menos dramáticos lo dejamos fluir, pero como nos encanta vivir en el drama, no lo dejamos fluir y hay dolor, resistencia, cero aceptación pero conforme vamos teniendo más tiempo para comprender la situación, vemos como se nos abren las puertas para otro lugar.

Después de nuestro andar en la vida, a veces doloroso y sin sentido, comprendemos la sabiduría y la inteligencia universal que nos envuelve, aprendemos a ver lo ES, aprendemos que la impermanencia y los ciclos son parte de nuestra evolución como seres humanos. Que los apegos a veces lo único que traen en nuestra vida es sufrimiento y que cuando surge el amor, florecemos al igual que lo hace la naturaleza, a quien en muchas ocasiones no observamos con detenimiento y tenemos tanto que aprenderle.

En este día, en este momento o en este instante se nos está cayendo el pelo, células muertas y no somos conscientes de ello al cien por ciento, pero no debemos temer a lo desconocido, mejor aceptar que el cambio es inevitable, entender que estamos en constante evolución y que todo lo que sucede en nuestras vidas no nos sucede a nosotros, simplemente sucede, ya depende de nosotros como lo tomamos.

Cerrar puertas y abrirlas es como un ir a dormir en la noche y despertarte por la mañana, regenerar tu cuerpo, descansar tu mente… agradecer que en verdad tenemos tiempo para ir al mercado, preparar alimentos y cocinarlos, sentarnos para degustarlos y después lavar los trastos… ¿te das cuenta como son pequeños ciclos que damos por hecho? Todo pasa y nada es para siempre, incluso las emociones, ni siquiera nuestra estancia en este mundo, lo único que es real es el amor que hay en cada uno de nuestros corazones.

Démonos la oportunidad de cerrar ciclos con agradecimiento, al final no sabemos que puerta se abrirá o si estaremos en este mundo para ver la próxima puerta.

Vive hoy, disfruta aquí y ahora, brinca, canta, salta, suelta y ábrete a fluir, porque muchos esperamos la oportunidad de conocerte, incluso tú que te has olvidado de ti miso por ocuparte por una falsa seguridad que vende el ego, abre tu ciclo para volverte a conocer, definitivamente ya ni siquiera eres el mismo de ayer.

Toma el teléfono y agradece, suelta y ama sin esperar algo, al final lo que es será. Recuerda que somos como el agua, si nos quedamos en un lugar, nos pasará como el agua, nos encharcaremos y nos echaremos a perder.

 

DECIDÍ SER FUERTE

REINVÉNTATE

Compartir mi experiencia de cuando decidí ser fuerte, hoy me da risa. ¿Por qué? Por la simple razón de que no sabía cuánto lo era hasta que la vida me puso frente a situaciones donde lo demostré.

Ser fuerte parece difícil, pero no es verdad. Cuando le damos poder al miedo, éste nos frena. Creemos que es complicado saber cuan fuertes somos, eso sucede porque hemos sido castrados con creencias a obedecer y hacer caso cuando nos dicen: no, eso no  lo puedes hacer, no eres capaz, jamás lo lograrás.

Por un momento recordé mi niñez, de muy muy pequeña tengo flaschazos, sin embargo recuerdo cuando tenía 5 o 6 años, los reyes magos me trajeron una bicicleta. Ese día estaba mi papá conmigo y me dijo: Pedalea, yo estaré atrás de la bici sosteniéndote. No sé ustedes, pero sentir las manos de alguien que te viene empujando es la…

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¡¡Ups!! ¿rojos o amarillos?

El comienzo de un año nuevo siempre es reconfortante, sobretodo cuando dentro de los primeros días (o en los últimos de diciembre), te quedas en silencio y mentalmente haces el balance de lo que ya dejaste atrás, de lo que ya no está. De lo que se acabó.

2016 sin duda (para mi) fue un año muy rico en experiencias, quizá para otros no tanto, y lo digo muy a pesar de las grandes pérdidas de la música, de las cosas terribles que vimos a diario o en las noticias (mismas que prefiero no ver en medios de mi propio país), pero también tuvimos cosas muy bellas que pudimos experimentar ese año: salud, viajes, nacimientos de familiares o hijos de amigos cercanos, adopción de alguna mascota, reencuentros, bodas, ganancias económicas, etc ( eso ya en cuestiones más personales).

Hace unos días, a escasos minutos de escuchar las doce campanadas para anunciar el 2017, regalé mis uvas a mis sobrinos que estaban jugando y corriendo alrededor de mi (ya que mis hermanas les habían puesto seis y no doce en cada vasito), y… pues como costumbre adquirida, se cree que al sonido de cada campanada se debe comer una uva hasta terminar las 12, vi a mis sobrinos felices, quienes aunque no llegan ni a la decena de años, se les hizo muy divertido llenarse la boca de uvas. Disfruté mucho al verlos así.

Doce campanadas, doce uvas, doce horas, doce meses, doce propósitos. Propósitos a los cuales he renunciado hacer desde antes que comenzara el 2011, porque al final me daba cuenta que a mediados de ese año, la vida me llevaba a otros lados y pues era como obligarme a hacer algo que ya no me nacía. Sucedió lo mismo con los calzones, dejé de ponerme rojos (quesque para el atraer el amor) o los amarillos (dizque para atraer el dinero)… ¡Nunca conseguía lo que quería por más que me ponía hasta doble!

Después de esas fiestas decembrinas (incluyendo algunos días de enero),regresé a mis actividades normales hace dos días (sólo con la novedad de que ahora estoy leyendo un par de libros que me regalaron en diciembre) y me encuentro genial en paz y en tranquilidad, como de costumbre escuchando mis “mantras” y “alineándome” a frecuencias de 528Hz para armonizarme (no les pido que me crean, porque no me impongo, pero leí que estamos hechos de frecuencias, vibraciones, etc; por ello es que el sonido que emiten los cuencos tibetanos son altamente sanadores, y bueno, estoy probando esas frecuencias a ver que tal).

¿Qué es lo que espero para este 2017? A nivel persona nada. Si, no espero nada, espero como cada día que ocurra lo que tenga que ocurrir, que llegue quien tenga que llegar y que se vaya lo que se tenga que ir de mi vida y que las cosas que yo viva (y no me gusten) las vea con otros ojos.

¿Que quieres saber como atraer el amor de pareja? Es muy fácil, desapégate de ese deseo y llegará más rápido. ¡En serio! He descubierto que entre más buscas las cosas, más se alejan, que cuando vives tu vida con desapego por las personas o cosas, eso que quieres atraer se torna más genuino y quiere estar contigo. Recuerdo que cuando dije “no quiero saber amor en pareja, me tomaré un tiempo para vivir mi soltería”, llegaban más hombres a mi vida, unos locos, otros tranquilos, otros como yo, pero al final todo lo genuino se acercará porque vibras diferente, es decir, desde el amor y la libertad, no desde el querer de apego.

¿Que quieres tener más dinero? Olvídate de viejas creencias, esas limitantes que e dicen que el dinero cuesta mucho trabajo, que solo los hombres malos hacen riqueza, bla bla bla… siéntete merecedor de todo lo mejor y ya deja de vivir en la escasez, porque sólo las personas escasas viven en la “queja”, comienza a agradecer lo que tengas y verás como llega todo. Observa como viven las personas que no se preocupan por el dinero, pagan sus cuentas porque saben que tendrán más (después compartiré unos tips que me dio un amigo y el resultado que me está dando).

¿Que quieres tener salud? Deja de alimentar tu mente de cosas que te enferman, no consumas lo que tu cuerpo no te pida y créeme, la coherencia emocional siempre te lleva a un bienestar total. No me creas, experiméntalo, por ejemplo, como alumna de un curso de milagros, aplico la coherencia emocional y no me he enfermado desde hace ya casi 5 años.

¿Que quieres alcanzar la felicidad o la paz? No la busques más, quédate en silencio y siéntelo. Porque la paz y la felicidad es algo que ya traemos todos dentro, que no tenemos que buscar, pero como siempre estamos mirando afuera, pues ahí te encargo que no lo encontrarás. Es cuestión de silenciar un poco la mente y observarte. No me creas, vívelo.

Veo que me estoy alargando, pero antes de decirte hasta pronto, deseo que tengas un año pleno y sin preocupaciones. Y que seas consciente de que todo lo que buscas, ya lo tienes, que vivas tu presente y la vida intensamente,y lo que le hagas a alguien, sin duda te lo estás haciendo a ti mismo.

Soltar, por amor.

Hay veces que queremos soltar a alguien porque esa persona no nos quiere o no nos corresponde de la manera que nosotros quisiéramos, vivimos en un momento de miedo, que obviamente no queremos reconocer porque nos resistimos a ver quienes somos. ¿Qué hacemos? Le decimos vete, lo bloqueamos, lo sacamos de nuestras redes sociales, porque “no quiero vivir apegada a ti” y creemos que cuando decidimos decir adiós es la mejor manera de “cubrirnos”.

¿Qué sucede después? Pues nos sentamos a ver el celular, a ver si nos llega un mensaje de esa persona a quien por cierto, le estoy cediendo mi poder, (el de hacerme feliz o infeliz), si se conecta por whatsapp, si nos llama, por si algooooo… y ese objeto de deseo que no tenemos, no nos permite concentrarnos en el presente.

Aceptar el rechazo de la otra persona no es malo ni bueno, simplemente ES, cuando nos damos la oportunidad de sentir esa situación, de vivir los sentimientos, las emociones y después de aceptarlos, sólo así nos daremos cuenta de que es lo mejor que nos puede suceder, ya que el miedo y la negación del momento nos aleja de la felicidad.

De esto y más hablaremos el próximo taller de UN CURSO DE MILAGROS este sábado 26 de noviembre a las 10 de la mañana en ciudad de México.
Informes al selene_alt@outlook.com o al 2631 7867 son Selene Moreno

El miedo nos gobierna… nuevamente

La frase de: “Selene gobiérnate” antes la decía con frecuencia y me hacía reír mucho cuando estaba entre mis amigas platicando o jugando a que había una situación equis, sin embargo, entre más la decía, más la estaba integrando a mi vida, poco a poco la estaba comprendiendo. Es verdad que entre broma y broma la verdad se asoma, y si, de pronto me convertía en una persona menos reactiva y más observadora de mi misma, antes que comenzar a juzgar lo de afuera comencé a ver lo de adentro y creeme, el mundo deja de ser igual, al menos el mío.

Tenemos mucho miedo de lo que va suceder y tomamos decisiones basadas en el, en realidad lo que es necesario hacer es enfrentarlo, observarlo y ver que es lo que está ocasionando que vivamos así, después de un tiempo pues…deshacerlo, comprender que no es más que ignorancia, en realidad no sabemos el ¿por qué? o ¿qué va a suceder?

Antes creía en algo, pero hoy estoy convencida. Lo que nos ofrece la vida, eso que tanto le hemos pedido, cuando lo tenemos somos “felices” al recibirlo, pero vivimos con miedo de perderlo. Es algo loco ¿no crees? Tenerlo y vivir con miedo de perderlo, es entonces no disfrutarlo en realidad, no vivirlo y no experimentarlo. Entonces lo que tengo, lo tengo a través del miedo, puede ser mi identidad, mi personalidad, mi pareja, mi trabajo, una relación, mis bienes, etc,.

¿Es entonces difícil aceptar que la pareja que tengo al lado no la amo (en libertad) sino la quiero y la tengo pero ¿vivo con el miedo de perderla? Interesante esto, no lo sé, pero tu si tienes tu propia respuesta. Sea lo que sea, no evitemos el miedo, sino custionémoslo realmente y dejémonos sentir desde nuestro más profundo Ser la verdad.

¿Qué sucede con todo lo que se encuentra afuera y me causa miedo? ¿Qué pasa con lo que estoy buscando y estoy eligiendo a cada momento? ¿Elijo con miedo? Tengo un trabajo que no me gusta, no disfruto y odio, pero por MIEDO a no vivir mis sueños y no saber si ese sueño me dará el dinero para vivir honradamente prefiero quedarme con lo que tengo aunque sea muy infeliz. Voto por un político equis, del partido equis, por miedo de que no gane el otro, por miedo de vivir lo mismo que viví hace años, una cosa importante, el miedo es ignorancia, la ignorancia es creer que lo sabes todo, en realidad hay muchas cosas que no sabemos. Como decía ese viejo dicho “Divide et impera” en la época del militar romano Julio César, cerca del año 100 a.c. y que era ganar y mantener el poder mediante la ruptura, mediante la separación y el miedo. Qué casualidad, justo como los tiempos que estamos viviendo.

Confiar… ¿Por qué nos cuesta tanto?

Cuando experimentamos alguna situación que no nos da paz, queremos que ya se acabe ese martirio porque simplemente no queremos vivir ese proceso. Escapamos de nuestras vidas intentando o en el peor de los casos corriendo de nuestras vidas a refugiarnos a la vida de otra persona, aunque a veces, no nos queremos dar cuenta de que esa otra persona también huye de la suya.

Todo lo que experimentamos en la vida forma parte de su sabiduría, para tener todo hay que estar dispuestos a soltar todo. Muchas veces nos perdemos en el pasado, recurrimos a vivir las mismas experiencias sean cuales sean, inclusive si son dolorosas. Somos fans se recolectar resentimientos, obviamente no nos damos cuenta, creemos que todo está perfecto y solo estamos “recordando”, sin darnos cuenta conscientemente que atraemos al presente situaciones similares del pasado.

En varias ocasiones dejamos un trabajo, incluso por cuestiones ajenas a nosotros y nos duele, pero no lo aceptamos, estamos tan enojados que no queremos sentir y decimos ¡Pues a la chin…! Y qué decimos de ese viejo amor, ese que se marchó porque simplemente no quiso compartir más de su tiempo o de su presencia con nosotros. Nos hacemos los fuertes, evitamos el dolor, evitamos el sentir… ¿Cambiaría mucho nuestra historia y sintiéramos o lloráramos todo lo que tenemos que llorar para purificarnos? Definitivamente SÍ.

Si somos más dramáticos a veces hasta queremos morir porque “fueron muchos años perdidos”, “le entregué muchos momentos a la empresa”, “se portaron muy malagradecidos después de tanto…” ufff…. Podríamos llenar esto de puras quejas, pero no se trata de eso, tenemos que confiar y nos cuesta trabajo hacerlo porque no sabemos agradecer por lo que sí sucedió.

Cuántas veces abrimos los brazos de par en par y decimos al cielo ¡Estoy vivo! ¡Gracias por dejarme experimentar esto! ¡Gracias vida por enseñarme que debo amarme más! En fin, ¿cuándo lo hacemos? ¿cuándo? Quizá sólo en las ocasiones cuando estamos en el éxtasis total.

Al parecer, las decisiones que nos toman por sorpresa son mejores que las que tomamos. No significa que yo tenga la razón, simplemente hablo por mi experiencia. Muchas veces creemos que elegimos con el corazón y la razón, que elegimos equilibradamente, pero en la mayoría de las veces no siempre han sido así. No confiamos en la vida, nos apegamos a tener las cosas aunque ya las hayamos dejado de disfrutar, cuando la vida lo único que quiere es que dejemos de lado el apego de lado, para darnos regalos más grandes. Mejores trabajos, mejores casas, mejores relaciones, PERO SOBRETODO UNA MEJOR RELACIÓN CONTIGO MISMO.

Al reconocer la vida, no al verla, sino a volverla a conocer, nos damos cuenta que tenemos todo, sentimos que somos escasos porque creemos que no tenemos lo que deseamos. El sentir que nos hace falta algo no es más que una proyección. Nuestra manera de ver la vida determina si nos sentimos abundantes o vivimos con “algo que nos falta”. Eso es una invención del pensamiento, una ilusión. Vivamos lo que nos corresponda vivir con intensidad, no temamos sentir miedo, angustia, celos, ganas de odiar… sintámoslo y después observemos ese sentimiento, nos daremos cuenta qué es lo que teníamos que aprender de esa situación.

Confiamos muy poco en la vida porque no confiamos en nosotros mismos, en el momento que nos rendimos, que aceptamos que no podemos hacer nada más, volvemos a la vida con una mirada diferente, con una mirada amorosa y habremos visto los cambios que la vida nos ofrece, cada instante que vivimos es una experiencia para confiar y eso es una experiencia de amor. Cada ataque, miedo sentimiento es solo ausencia de amor.

Al vaciarnos de todos los pensamientos que no nos dan paz, la vida nos comienza a llenar de amor para que lo podamos expandir.

Neta, neta… ¿era necesario tanto sufrimiento?

“En variadas ocasiones, Me sucedía algo y pensaba que esa situación no debería ser así, pero no aceptaba el argumento tan absurdo que se manifestaba en mis pensamientos, creía que yo lo había dado todo en equis situación y no era justo que esto ME estuviera pasando.

Harto de esas situaciones, que sino cotidianas, si se repetían varias veces en mi vida, un día fijé mi atención en un libro que tenía guardado, uno que una amiga me había regalado desde hace tiempo y estaba arrumbado, nunca lo leí porque pensaba que yo le llamaba “filosofía barata” y además esas cosas que decía ese libro eran obvias y todo el mundo lo sabía. Pero algo me llevó a el, y fue ese día que lo retomé. Al leerlo mi mente estaba atemorizada de cambiar mis antiguos paradigmas, me cuestionaba constantemente y sobretodo me preguntaba si ¿quería elegir parar el sufrimiento?

Creía saber todas las respuestas pero en realidad no era así… ¿cuántos años lleva la vida siendo VIDA? Creía saber más yo que la vida misma, creí que yo siempre tuve el control de todo, y cuando no salía algo me culpaba muchísimo, la gente que se acercaba a mi, mis relaciones, todo lo que me rodeaba y no quería dejar espacio para la sorpresa, pues no quería que nada estuviera fuera de control, siempre fui muy obsesivo con las cosas, muy controlador, incluso cuando mi ex novia me dejó, no quise sufrir, quise evadir todo porque justamente los hombres no sufrimos… a cambiar esas creencias pensé, soy un ser humano.

Siempre me quejé tanto de que eso no era justo, pero ese día o esos días de comprensión de lectura, entendí que nada de lo que ocurría en mi vida era un asunto aislado a lo que yo mismo atraía.

A veces sentimos dolor o rechazo por falta de oportunidades que buscamos y no llegan (o no vemos), pero no hay que tomarlo personal, es parte de la vida y es parte del aprender a ser un mejor humano. No es lo mismo decirle al mesero con enojo: “Joven, ME trajo el vaso sucio” a decirle tranquilo “Joven, este vaso está sucio”. Son dos cosas completamente diferentes, pero si no hacemos el cambio en nuestra mente, el mismo problema prevalecerá y nos tomaremos siempre las cosas de manera personal.

El dolor es un sustantivo y el sufrimiento es una acción prolongada que en su mayoría de nosotros depende elegir como queremos experimentarlo, si alargándolo echándole la culpa a todo lo que nos rodea porque las cosas no nos salen bien, o SER RESPONSABLES DE LO QUE NOSOTROS MISMOS GENERAMOS CON NUESTROS PENSAMIENTOS Y COMPRENDER QUE TODO LO QUE NOS SUCEDE, ASÍ LO ELEGIMOS POR NUESTRO ESTADO DE CONSCIENCIA.

Aceptar la responsabilidad de lo que pensamos y sentimos muchas veces nos va llevando a otro estado de consciencia y el vivir atada a la culpa nos hace repetir las mismas situaciones y afirmar después: ¡Ven cómo yo tenía razón, sabía que esto iría mal! A lo que yo mismo contestaría: ¿Y cómo no la ibas a tener? ¡SI TODO EL TIEMPO LO TUVISTE EN EL PENSAMIENTO!

Me pregunto: ¿Es necesario tanto sufrimiento? Y comprendí que si y no. Es parte de experimentarlo, porque nos permite aprender sobre la experiencia de llevar el dolor más allá de lo que es y nos enseña , sin embargo, si sufres demasiado perderás momentos maravillosos de experimentar el presente, quizá hasta podrás enfermar, porque es un estado de desconexión de tu esencia, de tu alma, de lo que somos, del mismo amor.

Cuando algo no te guste, trae a tu momento presente el gusto por ello, cuando sufras por el pasado trae a tu momento presente aceptación y rendición, date cuenta de una cosa, en el fondo sufrimos por una ilusión, y sólo tu estado de conciencia determinará si vale la pena sufrir o no. Porque al final, todo lo que creemos y no sucede es una fantasía y no es real, las ilusiones traen desilusiones, la verdad lo revelará y nunca esconderá nada que no sea más que la verdad.

Te haz respondido alguna vez ¿Si no tuvieras miedo, qué estarías haciendo en este momento? ”

Este sábado 15 de octubre te invito al taller de CONCEPTOS BÁSICOS DE UN CURSO DE MILAGROS, en la CDMX. Donde abordaremos estos temas entre otros más. La hora es en punto de las 10:00 y hasta las 2:00 pm. Escríbeme para mas información al selene_alt@outlook.com